Los medios se regodean con la noticia del “hombre embarazado” , porque a meses de dar a luz su primera hija, ahora espera a un varón
14 años han pasado desde que Tracy Lagondin, voluntariamente decidiera convertirse en hombre y encarar el mundo como Thomas Beati. Vivió como hombre íntima y legalmente y se casó con una mujer.
Se sometió a una cirugía para extirpar sus mamas pero conservó su útero y fue su cuerpo femenino original , el que le permitió cumplir su sueño de procrear.
Thomas ha abandonado las hormonas masculinas que ingería para poder llevar un embarazo saludable. Susan, su promogénita, nació por parto natural y se espera lo mismo para el segundo bebé.
Con su situación se genera al menos una pregunta: Si Tracy Lagondin renunció a ser mujer, ¿no implicaba eso también renunciar a llevar en su vientre a una persona? Su físico es el nido donde gestará a su hijo, pero socialmente será su padre. Quien lleva el rol materno es Nancy, que actualmente no puede engendrar.
¿Hasta dónde se puede ser y no ser en materia de sexualidad? Combinaciones para hacer hay muchas. La naturaleza sigue abriendose camino.


Bueno, la verdad es que si. La vida es de ella pero quizas deberia haber elegido ser homrbe y listo. Es una situación extraña.
OseA eSo eS veRy verY exTraÑo
eso es genial! habla de nuestra apertura y de como a algunxs no nos importa el que diran…el sexo esta en la cabeza, no en tener pene o vagina…es una eleccion. y hay que respetarla como tal porque si es natural.es extraño,si…pero que es lo “normal”?