
A esta hora, parece que son al menos seis los hijos engendrados por Fernando Lugo, presidente de Paraguay y ex obispo católico, con diferentes mujeres que le disputan por la tele la paternidad, como un interesante pasaporte al relax económico y al estrellato guaraní.
Al pasar, dos teorías al respecto: O Lugo empezó de grande y no ganó práctica con el uso del cauchito, por esto de ser eclesiástico…O, sinceramente, tenía muy poca fé de ocupar el cargo que actualmente ocupa y no se le ocurrió mejor idea que tener unos siete hijos para que se los apadrine el primer mandatario… Como sea, es meritorio recordarle:
!Existen otras maneras de amar al prójimo, Don Fernando!

6 comentarios
Abril 23, 2009 a las 4:21 pm
Como si Paraguay no tuviera problemas importantes en serio, como la miseria, el dengue, la deuda, cómo Brasil lo jode, etc, etc, etc…
Abril 23, 2009 a las 7:03 pm
¡Ahora le sumamos el novelón! Cada vez se parece más a la tira las Juanas…
Abril 24, 2009 a las 1:36 pm
¡Excelente la ironía! Y como decís, se parece a los telenovelones latinoamericanos.
Oie, te mando un saludillo, chica.
Abril 25, 2009 a las 8:40 pm
Otro para tí chico! El tema de Lugo está interesante para debatir por qué razón el celibato es condición para ser sacerdote… Es algo con lo que nunca estuve de acuerdo.
saludos!
Abril 30, 2009 a las 8:04 pm
Lo único que sé me ocurre es que cuando Lugo vino a la Argentina escondieron a Floppy K.
Mayo 22, 2009 a las 4:52 am
[...] le mamen bien la verga, pero bien. Tiene mucha leche para dar… lo que se dice, un auténtico semental [...]