Agosto 4, 2009...7:01 pm

El templo o la vida

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En USA condenaron a un padre que oró,  en lugar de asistir a su hija mientras tenía una crisis que provocó su muerte por diabetes. ¿Un irresponsable, un enfermo, un pobre tipo u otra víctima ? 

Cualquiera que haya transcurrido la pérdida de un ser querido,  sabe que la información puede jugarle en contra u ofrecer seguridad frente a la enfermedad. Mientras más conocemos sobre ello, se refuerzan  dos opciones: asustarnos o prepararnos para el difícil momento. ¿Qué hizo Dale Newmann cuándo su hija yacía en el suelo? Apostó todas sus fichas a la fé -que muchas veces calma-  y se hundió de lleno en las sombras de la ignorancia.

Todos sabemos que el miedo es algo natural y puede bloquearnos, volvernos obsesivos y hacernos perder el control. Pero las intervenciones políticas que realizan los pastores* en momentos de crisis y emergencia también pueden alienar. La Corte determinó que Newman  en lugar de llamar a la ambulancia se puso a orar con un grupo de evangelistas, perdiendo un tiempo que la medicina podría haber usado para salvarla.

La pequeña de 11 años murió y sus padres enfrentan cargos de homicidio en segundo grado por negligencia.   ¿Hasta dónde puede el fanático religioso despegarse de la búrbuja manipulatoria de las creencias y actuar racionalmente?  Newmann alega que no sabía lo que hacía y yo le creo. Él absorvió el reglamento bíblico como el agua  día tras día y entre otras cosas, ahí le prometieron que si se encomendaba al Señor,  nada malo iba a pasar.

*O sacerdotes. La iglesia católica no está exenta del fanatismo y de las acciones de reclutamiento.

6 comentarios

  • Ese tipo no tiene sentimientos, ante una situación así, lo primero es el impulso para ayudar y socorrer. No hay lugar para otra cosa.
    Lavado de cerebro y de sentimientos.
    Muy bueno el tema. :=)

  • Gracias Ceíto. Me indigno la noticia y me preocupó muchísimo.

    Beso

  • it’s nothing new and still it makes you think.
    i prefer not to judge.
    yet, my opinion is divided. let me share just some quick thoughts.
    definitely, this priest followed what he believed would help.
    our rational way of thinking says it was the wrong, choice.
    well, i have a few weird questions (with or without answers) – what if a “miracle” had happened? is miracles or “strange” phenomena still possible today? what about all that the mind, heart and strong beliefs can achieve and medicine and science can’t explain or achieve?
    in fact, modern science is working more closely now than ever with these “dark areas” of the human behavior in the benefit of everyone.
    i feel that we simply got used to accept that our science and medicine can save almost everything….
    anyway, don’t get me wrong. i agree this priest was wrong. medicine would have saved this situation. possibly. yet in his heart he was right. in his heart he was waiting for a miracle to happen. unfortunately, it never happened. or was he not believing enough?

  • Hi Jodua. I understand your point and I respect what you said. But this is life, is not a movie and there was a sick child involved.
    Religion is power, peace sometimes, but always works like a bubble for the people.
    Again, tks for your comments. (I prefer to write in “cordobés”, but considering that you have read my article, I had to make a little effort)
    byeeee ! :)

  • Me parece un tema sumamente interesante el que dispara el post.
    En algún punto estamos reconociendo que la religión es algo así como un juego: podemos rezar y hablar de Dios, pero cuando llega el momento de la verdad vamos corriendo a consultar al cirujano. Quizás por eso nos espanta esta gente que parece tomárselo en forma literal, tal como quienes analizan si Dios pudo crear el universo en 1 semana o cómo fue la descendencia de Adán y Eva si sólo tuvieron 3 hijos varones.

    Claramente, es metafórico, aunque pareciera que algunos llevan la metáfora demasiado lejos, transformándola en una triste alegoría.

  • Estoy de acuerdo Coki.
    Personalmente, no soy creyente en Dios. Acepto la religión como un bálsamo, un motivador o como una terapia para mi familia o amigos. Cuando osbtruye la razón ya me preocupa y lamentablemente, los momentos de crisis funcionan como temporada de adhesiones para los líderes religiosos.

    Volviendo al comentario de Jodua, estoy de acuerdo con respetar las creencias ajenas, pero en contra de la enajenación religiosa y de que medie el dinero. Un triste resultado, como decís, que debería pasar a formar parte de las enseñanzas alegóricas de los templos.
    Un beso


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